«Sinners» (Pecadores), escrita y dirigida por Ryan Coogler, es una obra que fusiona el terror sobrenatural con el drama histórico, la acción gánster y el musical, transgrediendo los esquemas tradicionales del género.
Coogler explica que la escritura del guion fue un proceso íntimo, impulsado por el duelo de un familiar y una intensa investigación cultural. A diferencia de sus cuatro películas anteriores —basadas en hechos reales, la franquicia de Rocky o los cómics de Marvel—, aquí buscó crear algo totalmente original desde su propia alma.
Surrealismo
En lo personal, lo que realmente capturó mi atención fue la secuencia surrealista ubicada justo a la mitad del metraje. Me pareció una apuesta arriesgada que expande el universo narrativo a tal punto que, en otras manos, podría haber descarrilado la película. Pero Coogler despliega allí su maestría y logra un momento único.
Al terminar de ver la película, una pregunta rondaba en mi cabeza: ¿Cómo se escribe una escena así?
Una primera respuesta la encontré en una entrevista realizada por Christopher Nolan, donde Coogler revela el origen emocional de esa secuencia:
«Estaba a la mitad del guion y me di cuenta de que me había enamorado de los personajes. No quería matarlos, aunque la película fuera una tragedia. Entonces pensé: ¿No sería genial darles un momento de victoria en el punto medio? ¿Y qué mejor triunfo que dejarlos bailar con sus nietos y sus antepasados, aunque no sepan que eso es lo que están haciendo? Así surgió la idea».
Finalmente, la segunda respuesta la encontré en las páginas del guion original, compartido durante la campaña de los premios Oscar (For Your Consideration). Este texto refleja claramente cómo abordar la escritura de una secuencia tan singular y de tal complejidad narrativa.
A continuación, les comparto el fragmento de esa secuencia traducido al español.
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